Barrio de San Marco

Barrio San Marco - Venecia

Probablemente, el distrito más famoso de Venecia, a pesar de ser el más reducido. Y es que en él conviven los sitios turísticos más frecuentados y conocidos mundialmente. Siempre con el permanente movimiento de los turistas, cuyo murmullo es tan constante como el de las aguas del Gran Canal, el distrito de San Marcos es un lugar ideal para recorrer aunque sea tarea difícil por la gran muchedumbre que lo habita. Y es que su encanto, en gran parte, viene dado por la vida que estas escenas diarias le confieren.

San Marco es uno de los seis sestieri de Venecia, ubicado en el corazón de la ciudad y también incluye la isla de San Giorgio Maggiore. A pesar de que la plaza de San Marco está incluida en esta zona, nunca ha sido administrada como parte de la misma. El 12 de diciembre del 2007 el sestiere contaba con 4.236 habitantes.

Esta zona densamente construida mantuvo en su momento el gobierno de Venecia en su área. En la actualidad, se encuentra densamente transitada por turistas y servicios a su disposición, como hoteles, bancos y tiendas minoristas.

Paseando por este distrito, el visitante se topará sin darse cuenta con la Piazza San Marco, en la que se yerguen con orgullo los dos símbolos de la ciudad: la Basílica de San Marcos y el Campanile, campanario de la basílica ubicada al lado de esta. Y además de estas dos bellezas, también se localizan aquí el Palazzo Ducale y el Museo Correr.

No solo edificios insignes levantan sus muros en las calles de San Marco; las cafeterías y los restaurantes más famosos de la ciudad de los canales se encontrarán en este distrito. El famoso Caffe Florian, un café que cuenta casi con trescientos años de existencia, es uno de los más llamativos y frecuentados por los turistas gracias a sus cócteles y su música en directo.

Destacan entre sus restaurantes el Caffè Quadri, el Harry’s Bar y por supuesto, el internacional Hard Rock Cafe Venice, que hace gala de la fama que le precede en todo el mundo.

Este barrio, gracias a la concurrida plaza, posee vida propia. La música se escucha por doquier, pero también es posible encontrar serenidad en cualquier pequeña arteria del mismo. Y es que el murmullo del agua de los canales puede ser la música que más se desee escuchar tras una jornada llena de voces, colores, prisas y, sobre todo, arte. Mucho arte.

Foto: John Weiss

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