Basílica de San Giorgio Maggiore

Basilica de San Giorgio Maggiore - Venecia

La Basílica de San Giorgio Maggiore se sitúa en la encantadora isla de San Giorgio Maggiore, formando parte de un conjunto artístico y monumental diseñado por Andrea Palladio con el monasterio que lleva el mismo nombre. Desde ella se contempla la Piazzetta. Esta basílica constituye una visita imprescindible en Venecia dada su gran belleza. Y es que la imagen romántica que se contempla desde el Gran Canal partiendo de la Piazza San Marco no tiene precio, pues su marmórea fachada hacia el Bacino di San Marco, brilla como ningún otro edificio de la ciudad. Su fachada tiene forma de un templo clásico, contando con una sola entrada. Dispone de 4 columnas compuesta sobre altos plintos con un entablamiento por encima sosteniendo un tímpano clásico.

Se recomienda acceder a ella en góndola si se quiere llevar un recuerdo indeleble, pero más económico será llegar en vapporeto para descender en San Giorgio gracias a la línea 2.

Ya dentro, es famosa por sus amplias dimensiones, pero especialmente por albergar varias obras pictóricas del célebre Tintoretto, de las cuales destacan especialmente La última cena y Recogida del maná. Pero el cuadro que despierta más interés es Virgen con el Niño y Santos, obra fechada a comienzos del siglo XVIII y cuyo pintor es el notable Sebastiano Ricci.

Desde luego, para completar la visita hay que subir al Campanile -campanario de San Giorgio Maggiore- cuyas vistas serán muy apreciadas por los visitantes que podrán realizar fotografías sin prisas y sin aglomeraciones. Eso sí, la altitud de esta torre es pareja a la del Campanile de San Marcos por lo que si ya se ha visitado San Marcos, las vistas no ofrecerán nada nuevo. Tampoco goza del encanto de este ya que la subida se realiza a través de un ascensor, pero esto será algo que los viajeros más cansados agradecerán mucho así como los que viajen con niños pequeños, por lo que puede ser una alternativa a San Marcos. El edificio se acabó en 1576, mientras la fachada se completó en 1610 por Vincenzo Scamozzi, treinta años después de la muerte del maestro.

El horario de visita es de 9:00 a 12:30 por las mañanas mientras que por las tardes se abre de dos y media a cinco. Además, la entrada es gratuita, aunque el Campanile tiene un coste de 3 euros.

Foto: Garyullah

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