Basílica de Santa María della Salute

Basilica Santa Maria della Salute - Venecia

La Basílica de Santa María della Salute constituye uno de los templos religiosos más especiales de Venecia gracias a su preciosa cúpula, más que fotografiada por los turistas, ya que forma parte del conjunto artístico de la ciudad de los canales como un auténtico símbolo veneciano. Construida en el siglo XVII tras casi sesenta años de trabajos, esta basílica conmemora el fin de la peste que aquejó a buena parte de la población de Venecia. Esta se alza cerca de la Punta deglla Dogana (Punta de la Aduana) y se construyó ex voto de los habitantes de Venecia a causa de la peste que en 1630 diezmó a la población.

Se localiza en Campo della Salute y para llegar hasta ella, lo mejor es coger la línea 1 de vaporetto y bajarse en Salute.

De su exterior destacan sus fachadas, adelantadas con respecto a la iglesia y con juegos de caloruscuro que se forman por entrantes y salientes. Destacan igualmente sus volutas, que por su gran tamaño parecen sostener la cúpula.

Una vez allí, se verá que la basílica está compuesta por una planta octogonal y que en sus laterales se ubican las capillas. La basílica está decorada sobria y austeramente, y es por ello que quizás que destaquen espectacularmente las obras de Tintoretto y Tiziano que se esconden tras sus paredes para deleite de los adeptos a estos maravillosos pintores. Y es que seguro que gozarán especialmente del famoso Las Bodas de Caná, que los visitantes verán dentro de la sacristía.

Finalmente -aunque sea difícil coincidir-, si el viaje a Venecia transcurre durante el mes de noviembre será posible disfrutar de la Festa della Madonna della Salute. Se trata de una de las festividades más célebres en la ciudad y con ella, la basílica se llena de devotos en un espectáculo que merece la pena contemplar.

Para programar las visitas, conviene saber que la Basílica de Santa María della Salute abre sus puertas todos los días de nueve a doce por las mañanas y de tres a cinco y media por las tardes. La entrada es gratuita, pero si se quiere entrar en la sacristía -cosa que habrá de hacerse por lo que se ha explicado- habrá que pagar 2 euros, uno si se es estudiante.

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